26 dic. 2012

Una vida para los demás

No sé qué sería de mí sin todas esas personas que cruzan mi vida cada día. Todos los días, una cara nueva, una historia nueva, una preocupación nueva. Pensar en como repercute en esta sociedad tan estructurada que tenemos, que parece que solo yo me ocupo de ella.

Manteniendo ese frágil equilibrio entre los estúpidos humanos, los traviesos changelling, los oscurillos vampiros, los chuchos de los hombres lobo y todas esas criaturas que de vez en cuando les da por aparecer.  Todos en su guerra personal y grupal, y que yo me ocupo de que no afecte a nadie. De que no se pasen aquí y allá, de que no irrumpan en lo planeado

Y apenas me dejan tiempo para mí, para mis estudios.
No hay otra cosa para mí, leer. Leer sobre aquello que trato a cada día, casi a cada hora. Porque así parece más lejano, se lo puede observar como a una piedra preciosa. Todavía sin identificar, todavía sin descubrir todos los maravillosos reflejos que desprende, los maravillosas formas que encuentras en su interior.
Una vida para los demás. Porque quizás no haya más secretos en el interior.

20 dic. 2012

Susurros desde el trono

Alguien ha llegado a mi ciudad. Mi dominio. Mi reino. Traicionando mi confianza y mi magnanimidad casi infinita. Pero a algunos no les basta. Siempre quieren más.
Desde que aquella humana se atrevió a presentarse ante mí, trayendo noticias de una ciudad lejana... Las cosas se han torcido levemente. Empiezan a tornarse malos actos. Desobediencias. Atrevimientos

Y todo gira en torno a ella. Junto con su amiguita, aquel chucho pulgoso que al menos tuvo la decencia de presentarse. No perdimos uno solo de sus pasos, por si... traía alguna compañía.

No puedo repetir los errores de mi maestra. Usurpador me llaman. Aunque yo prefiero calificarme como el Príncipe que esta gloriosa ciudad se merece. Por eso mismo siempre hay sombras de amenaza. Nadie me arrebatará el trono por el que he derramado mi misma sangre. Nadie perturbará la paz de mi ciudad. Y si alguien lo intenta, caerá la furia de mi puño sobre él.

8 dic. 2012

Un teléfono que suena sin cesar

Una pequeña y débil criatura que cree reinar sobre los mortales y los inmortales aquí en la tierra. Campa a voluntad en la ciudad, fingiendo tener miedo, pero sabiendose fuerte. Cuando tiene tantísimo que perder. Una llamada mía que la hizo temblar. Ahora ya casi lo ha olvidado.

Ha olvidado lo frágil que es, que somos todos. Que ella no es diferente. Que ha sobrevivido a uno de los más cruentos horrores de nuestro mundo. Pero tan solo sería una prueba. La Mano de Hierro no deja escapar detalles, encuentros, memorias. Al igual que yo. Pero él tiene la desventaja de apartar su mirada de aquello que cree que no puede abarcar.

¿Y qué podemos decir de la frágil Irina? Con los nervios a flor de piel, todo lo contrario que su entrenamiento y modo de vida le dicta. ¿Qué es lo que le hace vacilar tanto? ¿Por qué se altera? Alguna espina se aloja cerca de su corazón. Solo es cuestión de saber... donde... cuando... cómo...

La nueva agente está segura ahora, mientras aguardaba entre rejas tuvo visita. Pero ahora permanece al amparo del fiero brazo de la ley. Eso podría desequilibrar la balanza y acabar en guerra. Quién se atreverá a dar el empujón no se sabe, pero estoy terriblemente tentado a hacerlo...

El teléfono sigue sonando, repica. Esperando que alguien lo tome. Si pierdes la oportunidad, has perdido una mano que se te tiende. A favor o en contra, depende del camino que tomes

Wilhem Waldburg

Wilhem Waldburg - El Prusiano
Naturaleza: Mediador
Conducta: Juez

Su gran carisma disuelve cualquier hostilidad en el ambiente, dirigidas hacia él. Es el caballero perfecto, con unos brillantes ojos azules y un rostro ligeramente redondeado que sonríe con facilidad. Así, encandila a todo el que lo contempla. Sus rasgos son fuertes y resulta atractivo a la vista. Suele llevar ropa de la mejor calidad y nunca lleva un pliegue fuera de su sitio